Pero el negocio no amaina, ni siquiera con las furibundas defensoras de Pinochet reclamando por la presencia de Blanlot.

Tener un departamento con vista a la Escuela Militar también se transformó en un buen negocio. En calle Gioconda, frente a la Escuela Militar, los propietarios de los departamentos han hecho su pequeña contribución. “El lunes, ‘La Tercera' arrendó un departamento en el piso 12, y el martes el 181. El permiso para ‘El Mercurio' fue solicitado por el presidente de la junta de propietarios, Manuel Álvarez. Él vive en el piso 10 y le facilitó la azotea a ese medio. Al Canal 13 también le prestaron la azotea”, cuenta el conserje. En otra torre, en la misma calle, la posición privilegiada sirvió al GOPE para apostar tiradores escogidos en el techo.

Desde allí se aprecia cuando el obispo general castrense, monseñor Juan Barros Madrid, comienza el oficio religioso. Las pinochetistas se persignan en silencio siguiendo al obispo. La ministra no mueve un dedo, lo que desata la ira de las blondas: “No se persignó la vieja marxista. Si es muy rota, oye”. “¿A qué vino si no reza? Es atea”, apunta otra.

Al finalizar la eucaristía, los cadetes se llevan el féretro. Las “fans” de Pinochet lo siguen. Suben en masa unas escalinatas hasta que una de ellas se percata que viene subiendo la ministra de Defensa. Los ánimos se calientan.

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