La obra y figura del autor de 'Sotileza', José María de Pereda, contará desde la próxima semana con un nuevo acercamiento divulgativo que incluirá perfiles inéditos. El narrador de 'Peñas arriba' será el protagonista de un recorrido expositivo destinado a las Casas del Aguila y la Parra en Santillana, a través de la creación del escritor costumbrista, enmarcado en el contexto de su época y en su verdadera significación en el ámbito literario de finales del siglo XIX.

Desde el próximo martes, día 19, ambos espacios institucionales acogerán esta muestra organizada por la Consejería de Cultura y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), adscrita al Ministerio de Cultura. En esta exposición, que se suma a la conmemoración del Centenario del fallecimiento de Pereda, se exhibe «plásticamente el trabajo del novelista que mejor retrató la Cantabria del siglo XIX, que la puso de moda al punto de ser un tópico en los teatros de Madrid, y en el que se funda, en cierto modo, el regionalismo montañés».

Bajo el epígrafe 'Pereda y su mundo. 1906-2006', tal como adelantó este periódico, se han reunido 303 piezas, muchas de ellas inéditas, entre manuscritos y cartas, primeras ediciones, fotografías y grabados, pinturas, esculturas y objetos diversos, desde muebles a útiles de trabajo, pasando por piezas indumentarias o elementos de uso personal, procedentes de los principales museos y bibliotecas españoles, así como de numerosas colecciones privadas.

Entre otros, se ha contado para esta iniciativa con la colaboración del Prado y del Reina Sofía, la Biblioteca Nacional, la Biblioteca y Archivo de la Real Academia Española, la Menéndez Pelayo y la Municipal de Santander, los Museos Cerralbo, el Romántico, Bellas Artes de Bilbao, la Fundación Sierra Pambley, la Casa Museo Pérez Galdós de Las Palmas o la Casona de Tudanca, amén de la aportación de numerosas colecciones particulares. Desde la perspectiva de esta nueva cita del 'Año Pereda', se presenta «a un escritor tradicionalista, de raigambre católica, carlista y foralista, que encarna virtudes fundamentales en la convivencia democrática»: en ese sentido, su amistad entrañable con Galdós, pese a ser ideológicamente antagónicos, es uno de los ejes de la muestra.

Asimismo, es importante su «afirmación de la política como servicio a la colectividad y su participación y reconocimiento en las instituciones y, por supuesto, su mirada a los modos de vivir y a los problemas de la gente, del mar y de la tierra». Tampoco se desdeña su trabajo como periodista y animador de tertulias, como crítico de literatura, y como autor de teatro y zarzuela.

«En un tiempo en el que ocurren tantas cosas -desde África a la Revolución del 68, desde las Guerras Carlistas al 'desastre' del 98- ninguna de las cuales le deja indiferente, y rodeado de personajes como Emilia Pardo Bazán, Unamuno, Mesonero Romanos, Leopoldo Alas o Menéndez Pelayo, Pereda revela «gran categoría literaria y humana, y representa una manera de vivir y de sentir muy del siglo XIX».

Pese a incluir libros, fotos, objetos, documentos y manuscritos que le pertenecieron, la exposición «no es un cúmulo de sus recuerdos -según subrayan sus organizadores- sino más bien la reconstrucción del mundo y los estilos de la época.Y eso se persigue: «recuperar a Pereda y al mal conocido siglo XIX», una centuria que Pereda ocupó entre 1833 y 1906, con elementos plásticos y literarios, «con referencias a la cotidianeidad, a la 'intrahistoria' en que influye y vive el escritor cántabro».

El visitante accederá a un retrato didáctico, mediante elementos diversos, desde bibliografía a correspondencia, hemeroteca, iconografía propia y de la Cantabria de la época, así como de sus amigos próximos y de sus compañeros de generación. Pero también piezas de indumentaria, instrumentos, elementos decorativos, tanto burgueses como de ambientes populares y del folklore, y piezas representativas de los pintores cántabros de su momento y entorno».

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