Directorio Industrial.
San Julián pide conexión peatonal con Guadalmar...
Son dos barrios vecinos, pero quien pretenda ir a pie de uno a otro se arriesga a un atropello. Los vecinos de San Julián se juegan el tipo para ir andando a la iglesia, en Guadalmar, o a la playa, mientras que los de la urbanización vecina no pueden ir a pie al centro Plaza Mayor o a la tienda Leroy Merlin. "Pasa lo de siempre, está por medio el Ministerio de Fomento y además estamos a la espera de una ordenación del tráfico", cuenta Felicidad Muñoz, presidenta de la asociación de vecinos de San Julián.
Del resto de transportes, también hay quejas. Leonor López cree que en este asunto "el barrio necesita mejorar" y pide una conexión en autobús con Torremolinos. "Quien no tenga coche tiene que aguantarse", afirma. También critica la poca frecuencia de la línea 10 de la EMT.
Sin embargo, en este aspecto Juan Trigo, vecino del barrio desde hace 40 años, recuerda los viejos tiempos, "cuando había sitios que no se podía andar de la cantidad de hoyos que había", y considera que la línea 10, "es una bendición aquí".
Una asignatura pendiente es el proyecto de ampliación del antiguo Carril de San Julián, que conecta con Guadalmar y con la autovía, y que permitirá la llegada de aceras, bancos y una mediana. Un vecino de la barriada pide "que se agilice el proyecto". Mientras llega, los vecinos tienen que pasar por zonas en las que no hay aceras que lleven al Leroy Merlin e incluso junto a un muro que está a punto de caer.
Tampoco hay aceras, comenta la presidenta vecinal, para llegar al nuevo parque de San Julián. "Las madres con carrito tienen que cruzar como pueden".
El nuevo parque tiene otro problema: la vecindad de una escombrera ilegal en la que las ratas campan a sus anchas. Ahí se encuentra la cubeta del polígono industrial vecino, repleto y rodeado de colchones y muebles, una suciedad que se suma a la escombrera. "El viento se lleva hasta el parque infantil todos los plásticos de los polígonos. Nadie quiere tener la cubeta en su puerta y la ponen enfrente del parque", se queja la presidenta vecinal, que recuerda que cuando Limasa retira el contenedor, "sólo recoge lo que hay dentro, no lo del suelo". Felicidad Muñoz pide que los inspectores municipales examinen la zona y multen si es necesario. De paso, solicita árboles para el parque, falto de sombra.
Aeropuerto. En relación con la ampliación del Aeropuerto, San Julián no está dentro de la huella sonora, aunque los vecinos lo han solicitado. Si no llega la insonorización de las viviendas, Felicidad Muñoz propone que el Ayuntamiento, cuando dé licencias de obra, obligue a insonorizar las ventanas. En cualquier caso, informa de que Aena realizará mediciones en el colegio rural.
Los vecinos de San Julián también echan de menos más presencia policial. "La policía ha aflojado mucho. Antes estaban más presentes, había una patrulla de la nacional todo el día y toda la noche en el distrito, pero eso no ha durado mucho: un año", lamenta la responsable vecinal.
Una buena noticia para el barrio será la inauguración del nuevo centro social vecinal en otoño, frente al nuevo parque. "Conseguir el local no ha sido fácil, ha sido el trabajo de muchos años", cuenta Felicidad Muñoz.
Ayuntamiento. El concejal del distrito, José Hazañas, ha explicado a La Opinión que con la llegada de Ikea, habrá conexiones con la N3-40 y la autovía. "Lo normal es que el puente sin salida tenga una conexión y haya un espacio para que los peatones puedan ir a Guadalmar".
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