El Gobierno nacional comenzó a ponerle punto final ayer a la discusión salarial en prevención de que las negociaciones pudieran complicarse cuando restan seis meses para la elección presidencial.

Con ese fin, el presidente Néstor Kirchner contó con la colaboración de su principal aliado sindical, el jefe de la CGT, Hugo Moyano, que no sólo compartió el acto en la Casa Rosada, sino que movilizó a centenares de camioneros para que el primer mandatario saliera a saludarlos desde detrás del nuevo enrejado que separa a la sede del Gobierno de la Plaza de Mayo.

El tope de aumento salarial de 16,5 por ciento quedó consagrado con la firma de los acuerdos con las respectivas cámaras empresariales de seis gremios clave: construcción, camioneros, taxistas, textiles, encargados de edificios y estatales (UPCN), que agrupa al 70 por ciento de los empleados públicos nacionales.

De este modo, si se suman los otros cinco gremios que habían cerrado negociaciones (vitivinícolas, tabaco, plásticos, vidrio y bancarios), el total de trabajadores que lograron acuerdos en paritarias es de casi un millón, dijo el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.

Los acuerdos, con discurso presidencial incluido, apuntan a ejercer presión sobre los gremios que aún persisten en la negociación con reclamos significativamente superiores al 16,5 por ciento. Pero especialmente sobre los metalúrgicos, cuya negociación es considerada "testigo" por involucrar a 200 mil trabajadores y ser la principal rama del sector industrial: ya acordaron con cuatro de las seis cámaras del sector un aumento que ronda el 20 por ciento, pero aún falta hacerlo con las dos principales (Adimra y Afac).

Kirchner en persona se encargó de meterles presión a los metalúrgicos a partir de los acuerdos de ayer. "A ver si la semana que viene también los compañeros metalúrgicos pueden firmar porque es muy importante", dijo el Presidente.

El 16,5 está por encima de la inflación de 2006 (9,8 por ciento), pero podría estar a la par de la inflación que se percibe en los bolsillos, más allá de los datos manipulados que suministró durante el primer trimestre el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Hacia diciembre pasado, los gremios habían planteado para estas paritarias un aumento de 16 por ciento, contra 12-13 por ciento que sugería el Gobierno y el 10 por ciento que ofrecían de los empresarios.

Moyano, cuyo gremio de camioneros es el único de los seis que aceptó extender el acuerdo hasta julio de 2008, justificó la movilización a Plaza de Mayo. "Fue para agradecerle al Presidente la política de movilidad social", dijo el jefe de la CGT, según el cual el incremento "recupera" el poder adquisitivo. "Nunca los aumentos son suficientes, pero lo importante es no estar congelados", completó. Y sobre el reclamo de incremento del salario mínimo, hoy en 850 pesos, Moyano dijo que cuando llegue la fecha, pedirán la convocatoria del Consejo.

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