Directorio Industrial.
Voces de la era poschicanista...
Dicharachero y no muy desalineado con el look low rider, Esteban Zul (de origen maya, asegura muy orgulloso) es un estuche de monerías raperas —así habla cuando canta y viceversa. Bear Wrestler, Sarcastic Remarxist dice su tarjeta de presentación de uno de los directores de la revista Pocho magazine (tan popular como los burritos o los nachos en el medio chicano).
“Es una revista política satírica, es una respuesta a las otras revistas conservadoras como Hispanic, por eso fundamos esta revista en 1990 para poner otras voces y para decir algo diferente, porque no somos hispanics, no his panic, is your panic, white man is a panic, so he says his-panic, yo soy pocho, reafirma, después de este malabarismo lúdico y cábula.
Efectivamente, el conductor radiofónico de Pocho Hour of power (KPFK 90.7 FM, en Los Angeles) is not panic, sino la voz rapera de Aztlán Nations, un sonido con su propia Mexklah.
Pocho es una revista de arte, literatura, caricatura política, es muy subversiva, tenemos conceptos que vienen del mainstream y los tomamos y los comprimimos. La cosa más importante sobre el pochismo es que sabemos que somos biculturales, somos dos culturas; la cultura es poder de la identidad”.
Una de las artistas más sobresalientes del postchicanismo es Carla Díaz, poeta y crítica de arte que colabora en la revista internacional Beatiful decade, de arte y diseño. Pero sobre todo una portadora del spoken word, género derivado de los sesentas con la generación de los beats que adquirió mayor fuerza en los noventas.
“También fue muy diferente y muy importante históricamente porque no nada más se leía poesía en las coffee houses, que son los espacios literarios más comunes —además todo está oscuro y tienes que leer a media luz. Después de los noventa se hicieron lecturas poéticas en taquerías, en lugares donde estacionabas tu carro en las calles, en los parkings. Ese fue un gran cambio histórico en la generación y la experiencia chicana mexico-americana”.
Muchas de las veces cuando se realiza la poesía como spoken word hay una influencia de la música, hay una influencia del sonido, hay una influencia de la técnica y una influencia del performance, pero el elemento de poesía no muere, anota Diaz, durante sus días en Chilangolandia.
“Extiendes y usas la poesía como algo más formal y tradicional a un mundo más trascendente, yo he colaborado con bandas chicanas como Los Ilegales, con músicos de jazz —yo leo y ellos introducen la música— a veces canto un poquito los poemas, pero la mayor parte es derivada de la metáfora de los poemas. Estoy representando la nueva generación de Los Ángeles.
This is cache, read story here
